Bésame mucho...

¿Qué tal andas de besos? Supongo que ya sabrás que besar es una costumbre milenaria. Y a pesar de la cantidad de siglos que llevamos dando besos, todavía hay cosas que no están del todo claras... y seguimos investigando.
Y como suele suceder, cada investigación nueva (o casi todas) aporta un nuevo dato curioso sobre los besos.
Por ejemplo, un estudio se dedicó a investigar acerca de los efectos que tienen los besos románticos en los lípidos de la sangre, la depresión, el estrés e el nivel de satisfacción en las relaciones humanas.
En total, se estudió a 52 personas asultas, casadas o viviendo con sus parejas, que se dividieron en dos grupos diferentes. Uno de ellos no recibió ningún tipo de instrucción, mientras que al segundo grupo se le pidió que se besaran más. Sí, sí, que aumentaran la frecuencia con la que se daban besos románticos.
Y los resultados no dejan de ser sorprendentes: el segundo grupo (es decir, los que se besaban más), mostraron una disminución del nivel de colesterol. mejoraron sus relaciones interpersonales y tuvieron menos estrés.
Y es que un beso en condiciones activa el sistema simpático, estimula reacciones endocrinas, aumenta el nivel de dopamina (que está asociada a la sensación de bienestar), tiene que ver con la secreción de adrenalina y noradrenalina, se libera oxitocina y endorfinas...
En fin, que con todo esto, aumenta la sensación de bienestar y de relajación. Y si con esto no te sirve, apunta este dato: los hombres que al irse a trabajar por la mañana besan a sus esposas, tienen menos accidentes y menos bajas laborales.
Así que... ¡a besarse se ha dicho!
Foto de mientras te esperaba